Comida y emociones

Últimamente se presentan en mi consulta muchas personas para contarme sus problemas con la comida. Me dicen que se levantan todas las noches y se pegan un atracón: “No sé qué me pasa, no puedo parar de comer, no puedo evitarlo y luego tengo sentimientos de vergüenza y culpabilidad”.

Pero, ¿por qué pasa esto? Los atracones no tienen nada que ver con necesidades nutritivas ni con tener hambre. Suelen darse cuando nos vamos la cama, en mitad de la noche o a última hora de la madrugada. Son momentos en los que tenemos la guardia baja, al encontrarnos cansados y menos alerta o en que nuestros niveles ansiedad pueden haberse elevado por haber tenido un mal día.

comida emociones
Stephane Brette 19/02/2012 via Flickr, Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual

Ahora bien, ¿qué relación tienen nuestras emociones con la comida? Pues muchísima, esta relación tiene su origen en nuestra niñez, cuando somos bebes y recibimos nuestras primeras sensaciones a través de la alimentación del pecho de la madre, ya que es mucho más que solo alimento, el bebé recibe el amor, se siente querido y satisfecho y seguro, y no solo eso sino que a través de el acto de tomar el pecho alivia su ansiedad y obtiene placer.

Cuando el bebé llora o está mal, su madre le da el pecho y la leche materna, que es dulce, es el primer sabor con el que el niño se relaciona. Posteriormente, cuando crecemos, asociamos este sabor al alivio de nuestro dolor y, por eso, cuando somos adultos buscamos este alivio comiendo dulces  bollos, pan, etc. El consumo de estos alimentos nos ayuda a calmar nuestra ansiedad, vacío o inseguridad a través de la comida, pues en nosotros quedó registrado que, cuando comíamos, nuestra ansiedad se iba; pero no nos damos cuenta de que no era la comida lo que nos calmaba, sino que lo que aliviaba nuestra ansiedad era el pecho de la madre, su calor y su amor.

Ahora, después de comer nos damos cuenta de que la comida no nos ha proporcionado placer y por tanto, después del atracón, nos sentimos culpables y nos castigamos a nosotros mismos; prometemos una y otra vez no volverlo a hacer…hasta que de nuevo caemos en ello.

comida emociones
Gabriel S. Delgado “Gula” 26/10/2008 via Flickr, Creative Commons Attribution

El chocolate es uno de los alimentos preferidos de nuestro cuerpo para saciar la ansiedad, el sentimiento de soledad y la depresión. Pero ¿por qué? El chocolate estimula la producción de endorfinas en nuestro cuerpo provocando un sentimiento de felicidad, aumenta los niveles de serotonina en el cerebro actuando como antidepresivo y, además, contiene feniletilamina que es un estimulante que produce en el cuerpo la misma sensación que produce el enamoramiento. Está claro entonces porque si estamos deprimidos, nos damos un atracón de chocolate, porque nuestro cuerpo reacciona a él.

Lo que intento decirte es que todos estos desarreglos alimenticios —comer poco o en exceso, darte atracones o no comer todo lo que deseas—, están marcando tu estado interior.

De acuerdo, pero ¿qué puedes hacer si tienes este problema?

Pues, sobre todo, conectar contigo mismo y ver qué es lo que está pasando en tu vida: cuál es la causa de tu ansiedad, inseguridad o miedo; si alguien está invadiendo tu espacio o si tu haces siempre lo que otros dicen. En resumen, debes buscar el motivo que ocasiona esta actitud hacia la comida. Recuerda que tus atracones solo son un aviso interno acerca de que algo en tu vida no marcha bien.

Por tanto, te muestro una lista con 10 sencillas medidas que puedes poner en práctica para solucionar tu problema:

  1. Ante todo, aprende a escucharte.
  2. Aprende a quererte a ti mismo, física y emocionalmente.
  3. Busca el vacío que estas intentando llenar con la comida.
  4. Comparte tus emociones: encuentra un terapeuta o alguien con quien puedas hablar sin sentirte juzgado.
  5. Intenta limpiar tu cocina y no tengas productos que te tienten. Compra alimentos saludables.
  6. Intenta controlar la situación: busca otra actividad que te ayude a evadirte.
  7. Haz ejercicio físico
  8. Permítete caprichos, pero de manera controlada y cuando comas algo que te gusta, disfrútalo, pon todos tus sentidos en ello.
  9. Las flores de Bach, también son una buena ayuda.
  10. Trabaja tu autoestima

Autor: Carolina Álvarez

Psicóloga y terapeuta, me dedico a este hermoso mundo del bienestar y la salud, donde la magia fluye cada día. Realizo terapias y cursos, y me encanta escribir acerca de cómo encontrarnos a nosotros mismos.

2 comentarios

  1. judith patiño

    Espectacular mi escritora preferida

  2. Sara

    Sirven de mucha ayuda tus consejos.Gracias por todo.

Suscríbete a nuestro Newsletter

Únete a nosotros y recibirás GRATIS en tu correo todas nuestras noticias, además de eventos, promociones, descuentos y sorteos exclusivos

¡Gracias por suscribirte! Necesitamos confirmar tu dirección de e-mail. Para terminar con la suscripción, deberás hacer clic en el vínculo del mensaje que acabamos de enviar a tu buzón de correo. ¡GRACIAS!

Pin It on Pinterest

Share This