Silvia Sala“Summertime Sadness” 20/07/2013 via Flickr, Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual

¿Son las emociones nuestras enemigas?

Llevamos varios artículos y en todos ellos siempre de una manera u otra hablamos de las emociones, pero, ¿qué son las emociones?, ¿cuál es su papel en nuestra vida?

Muchas personas me dicen: “¡Carolina, por favor,  no quiero sentir esto más!” o “¡quiero dejar esta emoción!”. Y por este motivo escribo este artículo, para daros información acerca de que son las emociones y que función tienen en nuestra vida.

Ante un evento que nos sucede, realizamos una valoración de mismo y de esta valoración, surge la emoción que nos predispone a la acción; en definitiva una emoción es energía y cada emoción tiene una diferente frecuencia. Nuestras emociones son muy importantes en nuestra vida diaria ya que son necesarias para nuestro desarrollo. No son nuestras enemigas son todo lo contrario.

En el tema emocional lo más importante es que rotemos por todas nuestras emociones, que vivamos cada una de ellas en su momento adecuado y que no nos quedemos estancados en una por mucho tiempo. El psicólogo estadounidense Paul Ekman ha desarrollado una lista con las seis emociones primarias: alegría, ira (o rabia), miedo, repugnancia, sorpresa y tristeza. En este artículo vamos a hablar de las tres emociones que usamos para resolver nuestro día a día, que son el miedo, la tristeza y la rabia:

  • El miedo es la emoción que nos permite la supervivencia: nos avisa y ayuda a ser cautos para protegernos. Su finalidad es la seguridad.  Por medio del miedo diagnosticamos la situación. Por ejemplo si nos asomamos a una ventana, el miedo nos dice:  “ten cuidado no saques mucho la cabeza porque puedes caerte y hacerte daño”.
  • La tristeza es la capacidad que tenemos de percibir una perdida temporal o definitiva. Su finalidad es el desarrollo, porque nos obliga a valorar todas las alternativas que compensen la perdida. Si nos despiden del trabajo la tristeza nos permite valorar que opciones tenemos: buscar otro trabajo, tomarnos un descanso, dedicarnos a lo que siempre hemos querido hacer, etc.
  • La ira o rabia es nuestra capacidad de reaccionar contra todo lo que puede alterarnos a nosotros ya a nuestro entorno.  Su finalidad es la justicia y es la energía necesaria para nuestra protección. Si nos han despedido, nuestra supervivencia está en juego por lo que buscamos un nuevo trabajo o hacemos lo que siempre hemos querido hacer.

Con estas pinceladas de lo que son estas tres emociones y de lo que significan para nuestra vida, entenderás por qué no podemos eliminarlas: simplemente porque sin ellas no podríamos sobrevivir.

La solución, por tanto, es rotar entre ellas.  Veámoslo con un ejemplo:

Si te despiden de tu trabajo, tu miedo te dice: “te han despedido, ¡ten cuidado! ¡hay que sobrevivir, pagar facturas, etc.!”. Después de este momento pasarías a sentirte triste y empezarías a valorar la situación: “vale, me han despedido ¿qué voy a hacer para resolver esto?, ¿que opciones tengo: busco otro trabajo en lo mismo u otro diferente?”. A continuación, tu rabia se pone en marcha y comienzas a moverte, enviando currículums o hablando con quien tengas que hacerlo, para encontrar trabajo.

Así es como debería ir el proceso. El problema viene cuando no rotamos y nos quedamos con el miedo (en cuyo caso no buscamos opciones y nos empezamos a paralizar, nos escondemos o huimos), sentimos tanta tristeza que no valoramos opciones y nos hundimos en una depresión o nos quedamos con la rabia, nos sentimos víctimas de la situación y no actuamos.

Como ves, todas las emociones son necesarias,  su energía nos permite resolver cada situación que se presenta nuestra vida diaria. Lo ideal es que nos permitamos sentir cada emoción en el momento adecuado y no sentir rabia cuando deberíamos tener miedo, porque nos saltamos pasos y el problema no se soluciona de forma natural.

emociones miedo
Iñaki Mateos “Fear” 18/04/2010 via Flickr, Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual

Sí, sé que puedes pensar: si estas emociones son necesarias, si son tan vitales, entonces, ¿por qué nos enferman? Simplemente porque no nos permitimos experimentarlas, porque no experimentamos la emoción que es adecuada para cada momento, porque las intercambiamos o porque nos quedamos estancados en una misma emoción durante mucho tiempo. De ese modo, la rabia, pasa a ser ira, resentimiento, venganza…, el miedo se convierte en ansiedad, fobias, pánico… y la tristeza acaba desembocando en culpa, lamento, depresión…

Entonces ¿Qué podemos hacer?, simplemente empezar a conocer bien cada emoción y darnos cuenta de que son parte nuestra, tomar consciencia de que son completamente necesarias y sentirlas en nosotros para, de esta forma, identificarlas y trabajarlas para evitar que se bloqueen.

Te invito a que te permitas conectar con tus emociones y que cada situación que se te presente la vivas desde la emoción adecuada y vayas rotando entre ellas para que sean un impulso que te ayude a resolver las situaciones complicadas en vez de convertirse en algo tóxico.

Ejercicio para conectar con tus emociones

Para que puedas trabajar con las emociones, lo primero que debes hacer es saber reconocerlas, conocer su energía y el efecto que tienen sobre ti.  Para conectar con tus emociones, te invitamos a realizar este sencillo ejercicio:

  1. Siéntate cómodamente y evoca una de las tres emociones principales (ira, miedo y tristeza) y piensa en ella.
  2. A continuación, respira por la boca, inhalando y exhalando. Tu intención es darle autorización a esa emoción para que se movilice por tu cuerpo, no la juzgues solo permítele que exista.
  3. Notarás como la energía del miedo, la rabia y la tristeza son totalmente diferentes y como ocupan diferentes lugares de tu cuerpo.
  4. Observa tu cuerpo y mira qué pasa con él, dónde se acumula tensión y a dónde va esa emoción.
  5. Una vez localizada, respira centrando toda tu atención en esa zona. Notaras como la emoción va perdiendo intensidad, hasta que te sientes nuevamente en paz.

Esto es lo que llamamos integración emocional. Si conocemos la emoción y lo que hace en nosotros, podremos reconocerla cuando llegue y usarla de la mejor manera.

Conoce las emociones y podrás manejar mucho mejor tu vida, sin ser esclavo de ellas.

 

Autor: Carolina Álvarez

Psicóloga y terapeuta, me dedico a este hermoso mundo del bienestar y la salud, donde la magia fluye cada día. Realizo terapias y cursos, y me encanta escribir acerca de cómo encontrarnos a nosotros mismos.

2 comentarios

  1. Paola

    Gracias Carolina por tan linda enseñanza! Eres un angelito en la tierra, he experimentado el ejercio y es muy sanador! Me ha encantado!

  2. Manuel Alvarez A

    Caro, muy util lo compartire con mis hijos

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