Siempre has sido muy autobiográfica en tu obra…

Sí, la gran diferencia entre mis dos discos es que cuando escribí Ashfield Avenue estaba atravesando por un momento familiar y personal complicado y eso se refleja en el disco. En The Garden Room también hay mucho de mi experiencia vital, pero creo, que desde un punto de vista más calmado y positivo, más luminoso.

Hasta ahora, mi forma de escribir ha sido muy intuitiva, he hecho canciones sobre cosas que me tenían obsesionada, impresionada o a las que estaba dando vueltas. Creo que cuando cuentas algo desde el punto de vista personal, cuanto más personal es, más universal es la experiencia y hay más posibilidades de que alguien se puede identificar contigo.

Cuando digo “hasta ahora”, es porque ya he superado ese momento y las nuevas canciones que estoy escribiendo ya no son tan autobiográficas. Quizás la banda sonora haya sido un primer paso para distanciarme un poco de las canciones y contar otras cosas. Cuando pienso por ejemplo en las canciones de Jacques Brel hablando sobre las cosas que observa, sobre los viejecitos o sobre los marineros en el puerto de Amsterdam, pienso lo mucho que me gustaría hacer algo así, retratar lo que ves a tu alrededor, como espectador.

Has hablado de nuevas canciones, ¿qué estás preparando ahora?

Estoy componiendo canciones para mi próximo disco. Las escribo con voz y guitarra y también utilizo algo el piano; luego trabajo en los arreglos y pienso hacia dónde van a ir. En este momento tengo los esqueletos de algunas canciones, pero hasta que no me meta más en materia de producción no sé qué camino van a tomar ni dónde van a terminar.

Concierto en La Central - Foto: Luis Ángel Cuesta

Concierto en La Central – Foto: Luis Ángel Cuesta

De tus dos mitades, inglesa y española, en tu carrera musical siempre te has ido más hacia la parte inglesa. ¿Habrá en el futuro una Alondra en español?

Me lo he planteado y, de hecho, tengo escritas canciones en castellano, pero nadie las ha escuchado (risas). Al escribir y cantar en castellano cambia la forma de escribir, de cantar, incluso el tono de mi voz, la musicalidad, todo es diferente.

No sé si mis canciones en castellano llegarán a ver la luz alguna vez. Para cantar en castellano y sentirme cien por cien cómoda aún me toca hacer mucho trabajo.

Antes hablabas de las giras por el extranjero y ahora acabas de volver de una gira por China. ¿Cómo ha sido la experiencia?

Ha sido una experiencia maravillosa a nivel personal y profesional, ha supuesto un antes y un después. Diez fechas junto a Nine Stories. Hemos estado en once ciudades Chinas, nos hemos recorrido el país de Norte a Sur y de Este a Oeste. El público chino es el increíblemente agradecido, aprecian mucho que viajes hasta su país para tocar, te hacen millones de halagos, te llevan regalos, hacen cola para hacerse fotos contigo y comprar todos tus discos. Me siento increíblemente afortunada de haber podido hacer esta gira, es increíble visitar ciudades que ni conoces y encontrarte las salas llenas, esto es algo que uno no debe dar por sentado. Le estoy muy agradecida al sello y al público chino por todo ello.

alondra bentley

Has hecho giras por países culturalmente muy distintos, ¿qué tal encaja tu música en las diferentes culturas?

Creo que encaja muy bien. Por ejemplo en México el público muestra mucho interés por todo lo que pasa en Europa, especialmente en España, son muy pasionales como público, gritan las letras de las canciones, lo dan todo, algo que en España no suele suceder, menos aún en contextos independientes, en que el público es más frío y exigente.

Tocar en un sitio como Inglaterra es una suerte, es un país especialmente difícil, hay tantas cosas pasando musicalmente que hacer un poco de ruido y llamar la atención es complicado. No deja de ser el país donde nací así que tenía que ir allí a tocar casi por obligación. Para mi tiene además un componente personal, tener a toda mi familia en el público (de quien además hablan las canciones) lo convierte en una experiencia muy especial.

Has tocado en escenarios grandes y en salas muy pequeñitas. ¿Afrontas de forma diferente los conciertos en uno u otro espacio?

Depende de dónde estés tocando el concierto varía un poco, por ejemplo si es un sitio pequeño, puedes hablar con el público, suelo comunicarme mucho hablando porque me gusta contar cosas sobre las canciones, de qué van, por qué las escribí. Un festival es un contexto muy distinto, el concierto tiene un ritmo más acelerado y de hecho tienes un límite de tiempo muy justo. La comunicación que suele darse en teatros y sitios pequeños, hace que sean los sitios donde más disfruto.

Tú te has movido desde el principio en el mundo independiente…Cómo es la experiencia de trabajar con una discográfica pequeña como Gran Derby Records

Yo creo que la experiencia no está directamente relacionada con el tipo o tamaño de la discográfica sino con las personas con las que te toca trabajar: es necesario que trabajen bien el disco, que sientan cariño por el proyecto…y eso es difícil de encontrar. No estoy para nada en contra de las multinacionales, pero, en principio, me gustan más los sellos pequeños. Ahora, en los sellos pequeños también te puedes encontrar con alguien que no te cuida o que está sacándote el disco por los motivos equivocados.

En este sentido, Gran Derby Records es casi como si fuera una familia y hay una cercanía que te permite tener mucho control y tomar las decisiones sobre cómo va a ser tu carrera, porque al final, para mí lo más importante es poder tomar decisiones con total libertad sobre qué voy a hacer y cómo voy a hacerlo.

alondra bentley

©Blanca Galindo – www.blancagalindo.eu

A partir de los 60, los cantantes y grupos de música, con The Beatles a la cabeza, empezaron a influir de forma significativa en el estilo de vestir de los jóvenes. Al igual que en alguna ocasión has destacado que empezaste a componer inspirada en artistas como Donovan o The Beatles, ¿Crees que tu forma de vestir tiene algo que ver con tus referentes musicales o influencia en tus raíces británicas?

Creo que tiene una relación directa, no soy una apasionada de la moda, más bien lo contrario; lo que me interesa es lo que la ropa puede llegar a decir de ti. Las primeras impresiones y la imagen influyen, es un hecho. Me gustan mucho las de prendas de segunda mano, me pongo mucha ropa que era de mi madre, de mi abuela o, incluso, de mi bisabuela. Desde este prisma, sí que me interesa cuidar la ropa que me pongo sobre todo para salir al escenario. Generalmente llevo vestidos, algunos de ellos son victorianos, heredados de mis antepasados (algunos incluso del siglo XIX). Mi madre se compraba toda su ropa en tiendas de segunda mano en los 60 y conservo prendas muy especiales.

Si tomas como referentes a artistas como Donovan, Bob Dylan, The Beatles o Joni Mitchell por ejemplo, te das cuenta que ellos cuidaban mucho su vestuario y, con ello, en cierto modo completaban su personaje con esa información visual extra.

Tu look suele tener un marcado tono retro o incluso naïf pero, ¿con qué peinado y maquillaje te sueles sentir más a gusto dentro y fuera del escenario?

Hay veces que cuando llevo un look más naïf, me siento un poco parodia de mí misma y pienso “huy, me he pasado” pero hasta me hace gracia y digo “mejor” (risas). En cuanto al maquillaje me gusta mucho la piel muy clara y el eyeliner de los 60, eso es con lo que más me identifico. En conciertos suelo ponerme mis vestidos preferidos y peinarme con unos tocados preciosos de la artista madrileña Monic o como alternativa, las flores frescas: no hay nada más sixties que eso.

Un placer haber charlado contigo y haberte conocido un poco más. Y como despedida, una de sus canciones de su último disco: One Friday Morning.

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