Según la mitología griega, los tritones eran dioses marinos, hijos de Poseídon y Anfítrite, con figura masculina desde la cabeza a la cintura y cuerpo de pez, siendo, por tanto, el equivalente masculino de las sirenas —por tanto, nada de “sirenos”, que no existen—.

Con el desarrollo de las técnicas de buceo a pulmón libre y de las nuevas modalidades de competición bajo el agua, cuesta creer que muchos de estos buceadores, sean simples humanos y no nos encontremos ante alguno de los mitológicos tritones. El francés Guillaume Nery es uno de esos hombres-pez y merece mucho la pena hablar sobre él.

Sí, porque Guillaume Nery, es uno de los mejores apneístas mundiales, pero lo que lo hace especial es que es el más mediático de todos ellos, añadiendo a la enorme dificultad y carácter deportivo de su especialidad, un enorme atractivo estético que ha conseguido mucha relevancia para esta actividad deportiva.

¿Qué es la apnea?

La apnea o buceo libre —en inglés freediving— es un deporte extremo basado en la suspensión de la respiración bajo el agua, generalmente mientras se lleva a cabo alguna otra actividad: el descenso hasta grandes profundidades, el recorrido de diversas distancias,…

Cuando digo suspensión de la respiración, no me refiero a esos 30-40 segundos que cualquiera de nosotros aguanta bajo el agua de la piscina o del mar, mientras bucea. No, aquí estamos hablando de varios minutos, en unas condiciones presión y de falta de oxígeno tremendas —para os hagáis una idea, el récord mundial de apnea estática, está en más de 17 minutos y el récord mundial de inmersión con aletas, la especialidad de Guillaume, está en 126 metros, o sea unas 30 veces la profundidad de una piscina corriente—.

guillaume nery meditation yoga freediving

Guillaume Nery practicando estiramientos del diafragma.

¿Cómo se puede conseguir esto? A base de un entrenamiento muy duro, destinado a adaptar el cuerpo a la falta de oxígeno, ralentizando el ritmo cardíaco y optimizando al máximo el consumo de oxígeno y manteniendo en todo momento una relajación y concentración que sobreponga al apneísta a las condiciones enormemente hostiles a que está expuesto —a más de 100 metros, la presión hace que los pulmones tengan el tamaño de una naranja—. Por ello, la meditación y el yoga son partes fundamentales en este entrenamiento.

Guillaume Nery

Alguien como Guillaume que creció en Niza, junto al Mediterráneo, por necesidad tiene que estar vinculado al mar y, desde muy niño, solía bucear junto a su padre. Sus inicios en la apnea fueron, como los de muchos otros deportistas en sus respectivas especialidades, fruto de juegos con sus amigos. En el caso de Nery, estos juegos consistían en sumergirse y ver quién aguantaba la respiración durante más tiempo.

guillaume nery freediving record

Guillaume Nery emergiendo de una de sus zambullidas. Foto: Stephane Eudier

Poco a poco, se fue enganchando a esta especialidad, a la que comenzó a dedicar todas sus energías, entrando a formar parte de la afamada Escuela de Buceo de Niza, donde trabajó junto a un mito de la especialidad como Loic Leferme —5 veces recordman mundial de la especialidad—.

Desde entonces, Guillaume se ha convertido en uno de los mejores apneístas del mundo, en la modalidad de “peso constante” —en la que los buceadores descienden hasta las profundidades marinas, siguiendo la guía de una cuerda, ayudándose para impulsarse únicamente de una monoaleta (de ahí su aspecto visual de tritones, a que hago referencia)—.

Ya en 2002, se convirtió en el poseedor más joven del récord mundial de freediving; récord que batió tres veces más. En 2008 se convirtió en campeón del mundo por equipos con Francia y en 2011, en Grecia, se convirtió en campeón del mundo individual, con una inmersión de 117 metros. Actualmente ostenta el récord francés, con una profundidad de 125 metros.

Pese a todos estos grandes logros, Nery era un desconocido para los no iniciados en este deporte, lo que cambió con la llegada a su vida de su compañera, la fotógrafa submarina, directora de cine y también apneísta, Julie Gautier.

Julie  supo explotar la parte estética y artística de este deporte para conseguir relevancia mediática y en 2010 grabó, en el Dean’s Blue Hole de Bahamas —el agujero azul más profundo del mundo, con 202 metros— Free Fall, el impresionante cortometraje que encabeza este párrafo, en el que, con el hipnótico fondo musical del You Make me Feel de los británicos Archive, recrea un salto base de Guillaume hacia las profundidades marinas, lleno de plasticidad y poesía. A día de hoy, más de 19 millones de personas han visto ya este vídeo, saben quién es Guillaume Nery y admiran las hazañas de los apneístas.

Desde entonces, esta famosa pareja ha seguido con sus actividades deportivas, fotográficas y cinematográficas, siendo capaces de demostrar que el deporte, también puede ser un arte, sin perder los niveles de rendimiento más elevados. Su último éxito ha sido el reciente estreno de su última producción: Narcose un cortometraje sobre la denominada “borrachera de las profundidades”. Es frecuente que los practicantes de apnea en aguas profundas, sufran una especie de narcosis, que presenta síntomas como una sensación de euforia y ligereza —razón por la que tiene esa denominación—. Narcose es un film que habla sobre este fenómeno, basándose en la sensaciones físicas experimentadas por Guillaume Nery en sus inmersiones y en la narración de sus alucinaciones.