¿Por qué fuiste a la autoedición absoluta? ¿Tal vez para preservar tu independencia?

Cuando tuve el disco grabado, estuve viendo las posibilidades de sacarlo al mercado y de que llegase al público de la mejor manera posible. La opción que mejor encajaba era la autoedición, porque era en la que mejor conservaba la independencia creativa. Además, era la solución más lógica y adecuada: si había hecho todo el trabajo, lo lógico es que fuera la dueña del resultado.

Elegiste como primer single Marilyn y Superman y acabas de presentar el segundo, Casi me rindo. ¿Por qué esas dos canciones?

El primer single, en realidad, me ayudaron a elegirlo y creo que la decisión fue buena, porque es una canción que me encanta y que está creciendo mucho en acústico, con guitarra y voz. Es una canción que me gusta porque habla de todos nosotros, de cómo desde pequeños tenemos que aparentar ser mejores de lo que somos para que nos quieran. Cuando llevas mucho tiempo con alguien te planteas que, independientemente de que seas maravilloso para otra persona, lo mejor que te ha pasado es poder ser tu mismo.

En cuanto a Casi me rindo, es una canción que nació de forma muy visceral y necesitaba que el vídeo transmitiera toda la energía con la que la interpretamos en directo, de ahí que las imágenes sean las de un directo. En esta canción he querido reflejar la valentía de toda la gente que ha estado a punto de rendirse, pero se ha rebelado y ha seguido adelante, gritando al mundo que no lo va a hacer. Esto es algo que hace mucha gente todos los días y quería cantarle a ese acto de valor.

marilia subir una montaña casi me rindo ella baila sola

Yo tenía una imagen tuya más pop y melódica y en este disco aprecio mucha más fuerza y energía, en resumen, mucho más rock.

Siempre me ha gustado mucho el rock y creo que siempre lo he llevado dentro. Aunque en mi etapa anterior, el rock también aparecía en algunas canciones, sí que es cierto que en este lo he buscado en algunos temas porque me apetecía hacerlo y así compartir esa vena rockera.

¿Cómo está siendo la adaptación del disco al directo?

Está siendo un camino muy interesante y en constante evolución. A veces se empieza por tocar las canciones en directo y de ahí llegar al disco y, si bien, eso es algo que me encanta y que haré en el futuro, en este caso hemos seguido el camino contrario, partiendo del disco para hacer el directo.

Por el sonido que yo buscaba, quería que la banda fuera un cuarteto —guitarra, bajo, batería y voz— y creo que el resultado ha sido estupendo y en el directo las canciones son muy directas y con una energía tremenda. También estamos haciendo conciertos en acústico, con guitarra y voz y lo estoy disfrutando un montón, porque es como hacer un viaje al momento en el que nacieron las canciones en mi casa acompañada del público, con lo que las letras resultan más cercanas. Ambos formatos me están ayudando también a conocer las canciones, porque las estoy viendo desde puntos de vista distintos.

Cuéntanos un poco más de la gira de presentación de Subir una montaña.

El año pasado y lo que llevamos de este, hemos dado bastantes conciertos por toda España, tocando en locales pequeños, tanto en formato acústico como con la banda. El 3 de julio fue la presentación en Madrid del Casi me rindo y ahora estoy haciendo presentaciones de ese single en acústico. En agosto voy a tocar con la banda y en septiembre voy a alternar acústicos y conciertos con la banda. A mí el formato banda me encanta y siempre que puedo, me llevo a todo el equipo, pero la gente también demanda acústicos y yo quiero complacerlos. Lo bueno es que puedo hacer ambos formatos y, en ese sentido, iré alternándolos.

marilia subir una montaña pamplona

Concierto en la Sala Subsuelo de Pamplona. Foto: ©Gus Alves – www.gusalves.com

Antes hablábamos de los himnos que compusiste en tu anterior grupo y de la forma en que habían pasado a formar parte de la memoria de muchas personas. ¿Cómo te está acogiendo la gente en tu vuelta?

Estoy encontrando gente que acerca al disco por múltiples motivos: gente que disfrutó de aquellas canciones de mi época anterior y que tenía curiosidad por escuchar lo que tengo que contar ahora, gente que no me seguía entonces, ha escuchado esto y le ha llamado la atención…

En cuanto a la gente que me seguía de mi anterior etapa, el sentimiento que tengo es que ahora están conectando con un disco que es una continuación de nuestra relación, que comenzó hace 15 años, con alguna historia que yo contaba y que nos unió. Resulta que ahora hay otras historias, otro sonido y otra forma de contarlas, pero las personas son las mismas, por lo que la chispa o el detalle cómplice que nos unió sigue estando presente.

¿Cómo llevas el hecho de añadir a tu faceta de música la de empresaria?

¡Es todo un descubrimiento! Todos nos estamos intentando adaptar a una situación muy cambiante y yo voy aprendiendo sobre la marcha, con mucho esfuerzo y mucha dedicación. Hay quien me dice: “ya, pero tú tienes experiencia de tu etapa anterior” y no es así, porque estamos en una situación social y económica totalmente diferente y aquí la experiencia no vale de mucho. La parte más bonita es formar parte de un equipo e intentar que todas las personas que trabajan conmigo vean su trabajo reconocido como se merecen.

Sí que es verdad que la situación para los emprendedores no es la mejor y hay que ir con cautela dentro del riesgo; por eso animo a la gente a que venga a los directos para que esta familia pueda ir creciendo. Comprar el disco y escucharlo está genial, pero los conciertos son algo especial. Además ahora las entradas tampoco se ponen tan caras y el hecho de participar en algo en lo que hay gente que está haciendo lo que te gusta y ofreciéndote lo mejor de sí mismos y poder compartir esa energía y sentimientos con otras personas en el mismo espacio y tiempo es algo muy emocionante que animo a todo el mundo que haga.

Espero y deseo —y seguro que todos vosotros lo compartís— que Marilia alcance la cima de esta montaña y de todas las que se le pongan por delante. Y como despedida de esta “montañera” entrevista os dejo con el vídeo de Casi me rindo y con una cita de Harold V. Melchert que viene que ni pintada:

Vive tu vida como si subieras una montaña. De vez en cuando mira la cumbre, pero más importante es admirar las cosas bellas del camino. Sube despacio, firme, y disfruta cada momento. Las vistas desde la cima serán el regalo perfecto tras el viaje.

 

 

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