En nuestra sección de deporte extremo hoy os traemos algo verdaderamente brutal. Un evento que se acaba de llevar a cabo: el Red Bull Rampage, quizás la competición más salvaje que se hace con una bicicleta.

Si no estáis muy acostumbrados con el mundo del freeride posiblemente no os suene, pero baste decir que es una competición en la que los riders profesionales demuestran todo su valor y todo lo que son capaces de hacer con su bicicleta descendiendo una montaña.

La competición se lleva a cabo a primeros de octubre en un cañón del parque natural Zion en las montañas de Utah, EE. UU. y,  básicamente, consiste en salir, de uno en uno, desde la cima de una montaña y bajar por las paredes de un enorme barranco (sí, así como suena). Hay una rampa de salida y una meta, cómo consigas llegar desde el punto A al B es tu problema, por ello, los riders se ponen manos a la obra y, con pico y pala, construyen algunos posibles itinerarios en las paredes del precipicio.

¿Obstáculos artificiales? ¿Quién los quiere con todo lo que ofrece la madre naturaleza? Pero estos chicos son insaciables y hay una inmensa rampa que pueden utilizar para hacer el descenso aún más salvaje.

El ganador se decide por un jurado que valora cuatro factores: fluidez y estilo en el descenso, amplitud en los vuelos, trucos (sí amigos, porque estos tíos van tan “sobraos” que se permiten hacer trucos en pleno descenso) y línea trazada.

La lista de participantes no solo incluye a riders anónimos y amantes del riesgo varios, sino que algunas de las estrellas de la Copa del Mundo de freeride se acercan anualmente a las montañas de Utah a probar sus habilidades técnicas, visión del recorrido y capacidad de reacción  (porque en esta competición, la velocidad no es lo más importante).

El vencedor de esta edición de 2013 ha sido el estadounidense Kyle Strait, el primer rider en repetir título (ya que había vencido también en 2004).

Y como el movimiento se demuestra andando, os dejamos con lo mejor de esta edición 2013…poned el vídeo a pantalla completa y ¡FLIPAD!