Debo reconocer que los musicales no me gustan en exceso y, aunque resulte paradójico, quiero utilizar ese argumento para valorar muy positivamente el nuevo experimento que  ofrece la gente de Microteatro por Dinero en su selección teatral del mes de diciembre: los micromusicales. Sí, porque el formato de las obras de microteatro se adapta perfectamente al género de los musicales y adapta estos a todos los paladares, incluso a los no adeptos al mismo, como un servidor.

Por un lado, se potencia uno de los principales atractivos de un musical: el directo. El poder tener a los actores, contando y cantando su historia casi al oído de los espectadores, hace que estos vivan la trama, sientan la música y conecten con la historia y con los sentimientos de los personajes.

Por otro lado, la breve duración de las obras, es un acierto, pues consigue que los montajes sean ágiles, amenos y aptos para todos los paladares —incluso para los no muy afines al género, como el mío—.

Tres son las obras que os voy a reseñar en este artículo, elegidas por su disparidad de trama, género y planteamiento, pero todas ellas, recomendables.

La chica de la curva

musicales chica curva microteatro veronica polo julian salgueroLa chica de la curva es una terrorífica comedia —sí, suena raro, pero es una buena definición— con texto y dirección de Jorge Toledo y Julián Salguero, que entre sustos, canciones y mucho humor —negro, por supuesto— nos cuenta la historia de Juan Villar, un famoso actor, harto de su oficio y de la fama, que una noche y mientras va camino de una fiesta, se extravía en una antigua carretera, donde encuentra a una extraña compañera de viaje —por el título de la obra, ya habrán deducido quién es—.

La obra trata la conocida leyenda urbana de “la chica de la curva”, llevándola, a través del humor, a otra dimensión y dejándonos tres moralejas: que la fama y el dinero no dan la felicidad, que la Eternidad, es mucho, mucho tiempo y que tiene bastante más peligro una chica con curvas que la chica de la curva 😉

El montaje es fluido, basándose gran parte de la trama en las canciones y, por tanto, en la interpretación de sus dos protagonistas Verónica Polo y Julián Salguero. Grandes voces, buena capacidad cómica y una excelente utilización del minúsculo espacio interpretativo para hacer al público partícipe de esta historia de sustos y risas.

Por última vez

musicales microteatro ultima vez leila baida azkoitia victor elias clara alvaradoLa segunda recomendación es Por última vez, un drama que narra la terrible historia de Paula y Ángel, dos internos de un hospital, que se encuentran en la azotea de este —un lugar común de encuentros— quizás por última vez en sus vida. Son dos personas al límite —con tendencias suicidas ella y enfermo terminal él— que se enfrentan al abismo, de dos formas muy diferentes.

Basada en un texto maravilloso de Leila Baida y con la dirección de la propia autora y de Iker Azkoitia, Por última vez, narra una historia tan bella como conmovedora, en la que cada nota musical es un suspiro y cada verso un grito de desesperación que se queda impreso en el alma de los espectadores:

Qué más da /  subir aquí arriba / sentir el viento / por última vez  /y desaparecer  / en la noche…

Pero aunque tenga una buena historia, un musical no es nada sin una buena música y las melodías compuestas para la obra por el londinense Ricky Fan son absolutamente maravillosas, plenas de sensibilidad y belleza, realzada por la interpretación de las mismas al piano, en la propia sala —tanto por el propio Rick Fan como, ni más ni menos, que por el televisivo Victor Elías—.

Un sobresaliente también para la pareja protagonista. En el papel masculino se turnan el propio Iker Azkoitia e Íñigo Etayo. Yo disfruté de la actuación de este último, que ofrece un emotivo y gran trabajo, interpretativo y vocal. Mención especial para Clara Alvarado, que está inmensa en su papel de Lucía, con una interpretación llena de fuerza, ternura y verdad, haciendo, con su voz, partícipe al público de su desesperación.

Una de las mejores obras de los últimos tiempos en Microteatro y, sin duda, una de las que más hondo han calado en mí —y eso que no me gustan los musicales— 🙂

Amigas de alquiler

musicales amigas alquiler alba messa lourdes zamalloa microteatroY tras la intensísima experiencia que supone Por última vez, nada mejor para volver a poner los pies en la tierra y pintar una sonrisa en nuestras caras que una comedia.

Y por ahí van los tiros de Amigas de alquiler, una divertida propuesta de Paco Hernández, dirigida por la actriz Alba Messa. Estamos en este caso ante una alocada comedia a la que hay que acudir con la intención de disfrutar, pues esta es otra de las esencias de los musicales, pasárselo bien y participar activamente de la trama.

Amigas de alquiler narra la historia de María, una pija —pero que muy pija— que no quiere perderse una fiesta, pero no tiene con quien ir —sus experiencias con los hombres no han sido, precisamente, positivas— ante lo cual, contrata a una amiga de alquiler para que la acompañe y le presente gente. Pero, de pronto, todo cambia, con la llegada de unas misteriosas cartas de amor… ¿Tal vez alguno de sus ex-novios quiere volver con ella?

Amigas de alquiler se propone divertir y lo consigue, en una parte muy importante gracias a la pareja protagonista. La propia Alba Messa está estupenda encarnando a María en un registro muy divertido, el de una pija insufrible, pero a la vez con buen corazón. El otro personaje está encarnado por todo una experta en musicales como Lourdes Zamalloa, que está divertidísima en su papel de amiga de alquiler, aportando, de forma magnífica, el contrapunto que requiere el personaje de María: una mujer real con los pies en el suelo, con problemas de verdad, pero que al mal tiempo pone buena cara y aporta un enorme potencial cómico.

Además, ambas actrices realizan un despliegue vocal sencillamente espectacular, especialmente apreciable en una sala tan reducida: Alba y Lourdes cantan como los ángeles y solo por disfrutar de eso, ya merece la pena conocer a estas amigas de alquiler.

Y con el teaser de Amigas de alquiler despido este artículo.

¡Apasionaos e id al teatro!