Dotada de una voz dulcísima y de una sensibilidad y ternura casi infinitas a la hora de componer e interpretar, Alondra Bentley se ha convertido, por mérito propio, en uno de los iconos de la música indie española, admirada y aclamada por crítica, público y compañeros de profesión.

El mes de octubre de 2015 fue el elegido por Alondra para lanzar su cuarto disco: Resolutions, como siempre, a través del sello Gran Derby Records.

Si en trabajos anteriores su estilo era una personal y delicada mezcla de pop y folk británico y estadounidense, en este ha dado una vuelta de tuerca, yéndose a grabarlo a Estados Unidos, a los estudios de Spacebomb en Richmond (Virginia), bajo la batuta, ni más ni menos, que de Matthew E. White.

¿El resultado? uno de los mejores discos españoles de 2015, que en los primeros meses de este 2016 Alondra Bentley ha comenzado a compartir en directo con su banda a partir del 28 de enero en la madrileña sala El Sol, iniciando una serie de conciertos que la llevaran no solo por buena parte de la geografía nacional sino también, como ocurrió con su anterior disco, por China.

Por ello, la hemos entrevistado en la librería Atticus Finch y nos ha hablado de cómo fue el proceso de creación, grabación y edición de este disco, que marca una nueva etapa en su carrera.

Entrevista con Alondra Bentley

¡Hola! Ante todo enhorabuena, porque Resolutions es un disco magnífico, como lo atestigua que no haya visto ninguna crítica negativa del mismo.

¡Gracias! Yo tampoco, y creo que si la hubieran hecho lo sabría, porque cuando te hacen una mala crítica, se empeñan mucho en que lo sepas (risas).

¿Cómo surgió irte a Estados Unidos para grabar el disco allí y que te lo produjera alguien como Matthew E. White?

Yo había escuchado Big Inner, el disco de Matthew y me gustaba mucho, porque suena muy cálido, pero sin ser retro, tiene una pátina contemporánea muy actual. Además dentro de él hay una carta muy cálida en la que explica lo que es Spacebomb y agradece a la gente que haya comprado el disco porque gracias a ellos puede existir ese colectivo. Pensé que sería muy guay grabar con gente así, pero más como un deseo que otra cosa.

El destino quiso que Matthew viniera a tocar al Torgal de Orense, me ofrecieron ser su telonera, nos conocimos y le pregunté si estaban abiertos a más gente, lo que le ilusionó mucho pues es algo que llevaban buscando tiempo, pero que nadie les había pedido.

Así que fui la primera persona de fuera en trabajar con ese colectivo y estoy encantada, porque fue una experiencia muy bonita.

alondra bentley indie

 

¿Cómo lo organizasteis todo?

Hasta que no llegamos al estudio, yo no había tocado con ellos. Pero son músicos increíbles. Con las referencias sonoras que yo les había dado, que no eran más que palabras, ya sabían qué era lo que buscaba con cada canción y entre ellos se conocen tan bien, que bastaban tres tomas de una canción para ponernos a grabarla tocando en directo. Es un lujo contar con gente así.

¿Tenías en mente el sonido que has conseguido o es algo que surgió allí?

En este disco es la vez que más cercanía ha existido entre lo que yo tenía en la cabeza que quería que fuera la canción y el resultado final.

Pasa mucho que cuando escribes con voz y guitarra y no has ensayado las canciones mil veces con una banda antes de meterte en el estudio, a veces, te dejas llevar allí por los músicos, pruebas cosas, acabas dejando hueco a la espontaneidad y metes un instrumento que no habías pensado… Eso no es malo, pero sucede, pero en este disco, ha salido todo como yo tenía pensado.

También se nota la mano en las mezclas de Carasueño, uno de los nombres de moda en el indie español.

Carasueño era un factor importante para el disco. Elegí Spacebomb porque tienen ese sonido cálido y clásico pero contemporáneo, y que participara Carasueño era como llevar eso un paso más allá. En la mezcla le ha dado un toque más etéreo, que era algo que yo quería conseguir. Es una especie de genio oculto y es un lujo trabajar con él, basta con escuchar discos como el de Tulsa, el de Tripulante y Crucero, el de Nine Stories, producidos por él…

Es innegable que, si bien no hay un cambio radical en tu estilo, sí que hay una clara evolución. Has cambiado referentes como Donovan, Nick Drake o Joni Mitchell, por Fleetwood Mac, The Carpenters, Kate Bush o, incluso Mike Oldfield…

Sí, jaja, todo el mundo busca lugares comunes para asociarlos. Lo de Mike Oldfield no es descabellado, de hecho nosotros en la grabación hablábamos en alguna canción de “el trozo Mike Oldfield”.

Lo que sucede es que, como melómana, tengo un gusto ecléctico y escucho mucha música, de estilos muy distintos. Había muchos estados de ánimo y estilos que siempre me habían gustado mucho, pero que yo aún no había reflejado en un disco, porque hasta ahora no habían tenido un hueco. Por ejemplo, los primeros discos tienen influencias más evidentes del folk y en este se ven algunas referencias distintas.

A continuación os compartimos el vídeo con el directo que grabamos a Alondra Bentley

Pero has conseguido algo muy complejo, como es hacer un disco que suene a muchos grupos musicales conocidos, pero sin perder tu personalidad.

Me alegro de que digas eso, porque es algo que preocupa un poco cuando estás haciendo el disco y te preguntas: “¿Estaré haciendo cosas incoherentes dentro de un mismo álbum?”

Cuando empecé a hablar con Matthew me dijo que su reto era conseguir un disco que no sonara a Spacebomb y que sonara exactamente a lo que yo tenía en la cabeza y era lo mejor que a mí me podían decir, porque no quería perder mi identidad artística.

¿Podríamos decir que Alondra Bentley ha abandonado su “zona de confort”?

Sí. Probablemente en mi disco anterior estuviera allí y en este la haya abandonado, pero… aunque en el proceso de elaborar el disco me haya salido de mi zona de confort, el resultado ha sido más reconfortante (risas).

De hecho, el disco se iba a llamar Effort and Enjoy, como una de sus canciones. En ella hablo del esfuerzo a varios niveles: del esfuerzo que ha supuesto hacer el disco y salirme de la zona de confort, pero también del esfuerzo que supone compaginar la vida del músico con mi vida cotidiana de trabajar en otras cosas, de estar mucho con niños… y de la satisfacción que supone conseguir algo, a pesar del esfuerzo.

alondra bentley musica

 

Hace un año hablábamos de las intérpretes que habíais surgido de la Generación MySpace (tú, Russian Red, Anni B. Sweet…), a las que los medios tienden a identificar y me decías «Estoy convencida que las diferencias entre nosotras cada vez quedarán más claras, y es que, a medida que avanzan nuestras carreras, cada una va consolidando su personalidad y afianzando su estilo propio». ¿Podríamos decir que con ese disco tú has afianzado tu propio estilo?

En cierto sentido podría decirse que sí. Es mi disco más personal, en el sentido de que es en el que más he hecho aflorar mis gustos. Incluso Matthew me decía que tenía que cambiarme el nombre por el de Alondra, dejando el Bentley a un lado, como representativo de mi anterior etapa. Y no, tampoco es eso (risas).

Me decías tras tu disco anterior que con este querías hacer canciones menos personales y autobiográficas y salir más a contar historias de otros ¿Qué tal ha ido?

Pues no lo he conseguido (risas). Tenía esa idea en la cabeza, por algún motivo, pero no funcionó. Yo soy muy intuitiva escribiendo y no me sale hacerlo de otro modo; cuando intento ser más pragmática, no funciona. Estas canciones son tan personales como en los discos anteriores, pero además, el texto es más claro, porque hablan de sentimientos más sencillos.

¿Lo de Resolutions viene un poco por ahí?

Sí, y también por las ideas y las decisiones que he tomado. Los últimos dos años han sido emocionalmente más tranquilos y eso a mí me ayuda. El estar con turbulencias no me inspira, me cuesta mucho sentarme a escribir si no estoy tranquila.

alondra bentley resolutions

Cuando un intérprete afronta una propuesta tan arriesgada como la tuya con Resolutions. ¿No sientes mucha presión?

Lo bueno de que un proyecto sea más o menos minoritario es que no sientes presión. Me daba un poco igual si gustaba, porque lo importante era si me gustaba a mí. Presión tiene gente como Adele, que cuando saca un disco hay muchos millones de dólares apostados a su éxito.

Ya, pero en el caso de Adele, ella no tiene el control absoluto del proceso, cosa que tú si tienes…

Sí, pero eso también puede ser una excusa si no funciona, porque en su caso siempre hay alguien a quien poderle echar la culpa si las cosas no salen bien y en el mío no (risas).

¿Cómo va a ser la traducción del disco al directo?

Vamos a hacer el directo lo más fiel posible al disco. Eso hace que cambie un poco respecto a los tipos de conciertos que hacíamos antes, pues va a ser un directo más energético. La banda será la misma con la que sigo tocando, que es con la que hice mi segundo disco y estamos superagusto, fíjate que los músicos son de Valencia y yo me voy allí cuando tengo que ensayar.

¿Cuándo empezáis la gira?

El 28 de enero en la Sala el Sol en Madrid, luego ya empezamos por España. En marzo nos vamos a China y luego seguimos por España con los festivales de verano.

¿Cómo fue el año pasado la gira por China?

Una experiencia maravillosa a nivel personal y profesional, que nos ha animado a volver. El público chino es increíblemente agradecido, aprecian mucho que viajes hasta su país para tocar, te hacen millones de halagos, te llevan regalos, hacen cola para hacerse fotos contigo y comprar todos tus discos. Es increíble visitar ciudades que ni conoces y encontrarte las salas llenas.

Esperamos que esta entrevista con Alondra Bentley os haya gustado 😉