Entrevista con Electric Nana

Conocí a Mónica Vázquez, alias Electric Nana, hace un par de años. Ella era una joven periodista madrileña, amante de la literatura, la música, el arte… cuyo objetivo en la vida era convertirse en profesora universitaria.

Pero un día fue atropellada por la fama mientras cruzaba uno de esos pasos de cebra que de vez en cuando va poniendo el destino en nuestras vidas. Carlos Jean llamó a su puerta y, de pronto, Electric Nana se vio situada en medio del escenario, con todos los focos puestos sobre ella: superventas con Lead the way, apariciones televisivas, giras, participaciones en BSO… Algo complicado de digerir para una chica que, unos meses antes, solo quería expresar sus sentimientos y sensaciones con su música.

Poco a poco, fuimos teniendo cada vez menos noticias de ella y quienes habíamos disfrutado de su música más personal (la que sonaba en sus conciertos), a menudo la recordábamos con nostalgia, esperando su vuelta.

Por eso, ha sido una enorme alegría enterarnos en este 2015 que volvía al mundo de la música con fuerza, con riesgo y con mucha verdad; todo ello representado en el simbólico título de su primer LP: To life.

Ha vuelto con fuerza, porque este disco es como esa primera bocanada de aire que tomas tras haber buceado, como el primer rayo de sol que de te da en la cara por la mañana: un derroche de energía, de color, de alegría y, por supuesto, de buena música. Es un disco excelente, muy bien trabajado: bien compuesto y con un crack como Fernando Montesinos (Pereza, Estopa…) en la producción.

Su apuesta ha sido arriesgada pero cuando alguien es muy bueno y, además, hace las cosas con cariño, todo tiene que salir bien. To life fue muy bien acogido por crítica, medios y público y los conciertos que dio a todo lo largo de la geografía española le permitieron disfrutar de este trabajo con su cada vez más numerosa legión de fans.

El último aldabonazo para este disco, ha sido la nominación de To Life a los Premios Impala, como mejor disco independiente de Europa de 2015.

Pero en el año de Electric Nana ha habido mucha vida más allá de To Life. En verano estuvo teloneando, ni más ni menos que a Alejandro Sanz, en conciertos con 40.000 espectadores y, para abrir 2016 le llegó la candidatura para representar a Eurovisión con su tema Now. Finalmente no fue elegida para representar a España, pero su apuesta valiente y rockera caló hondo en los espectadores.

Entrevista con Electric Nana

Fotos @hibridoabraxas

Cuando te conocí, hace un par de años, eras una maravillosa cantante bajo una peluca rosa. Ahora, has cambiado mucho, tanto de estilo personal, como musical. ¿Qué hay en la Electric Nana actual de aquella chica?

Bueno, sigo siendo la misma persona. En aquel momento de mi vida me costaba entender, y por tanto gestionar, mi carrera profesional, y pensé que crear un personaje ficticio que llevara el peso de todo podía ser buena idea. Pero soy como soy, y me gustan las cosas auténticas, reales y sinceras. Y no aguanté ni un par de meses. Lo dejé. Y ahora, que he vuelto a empezar de nuevo, Electric Nana es sólo un nombre, todo lo demás, soy yo, Mónica, sin más.

electric nana

 

Háblame de To Life

Es un disco que no tiene ninguna finalidad en sí mismo más que el hecho que quería contar cosas y hacer música, sin ningún tipo de prejuicio. Elegimos las 12 canciones que nos parecían las mejores y las hicimos como pedía cada canción, sin esforzarnos en hacerlas vendibles.

Creo que esta falta de “empaquetamiento”, esta libertad para que el oyente haga suyas las canciones es una de las claves de que el disco haya gustado. La gente no es tonta, tiene gusto y le gusta escuchar algo, descubrirlo y entenderlo con sus propios criterios. To life permite que cada cual lo entienda a su manera y es divertido ver como cada cual lo contextualiza dentro de sus parámetros musicales.

Te lanzaste a crear el disco en solitario, financiando el proyecto a través de un crowdfunding. ¿Cómo fue el proceso?

Es cierto que es algo muy duro, pero es maravilloso para comprender qué es esto de la música: te das cuenta de que tú haces la música por ti, pero para compartirla con los demás, sin los cuales no eres nadie y, además, aprendes a comunicarte con tu público y ver que canales prefieren. Pero sobre todo, te hacer ver que tu público y tu sois un equipo en el que todos dependéis de todos: te da la sensación de que no estás solo, sino que tienes a tu lado un ejército, que te quiere y te exige.

Cuando optas por una decisión como esta, toda la responsabilidad, para lo bueno y lo malo, es tuya.

Sí, claro. Mientras estaba trabajando, era consciente de que todo lo que ocurriera, bueno o malo, iba a ser culpa mía y eso era algo que nunca me había pasado. La culpa, la responsabilidad, los aplausos, el mérito, todo, me lo llevo yo, sea bueno o sea malo. Esa sensación de saber que tú eres el culpable de tu vida, ¡es tan liberadora!  El momento en el que empecé a ser realmente feliz, fue el día en que me desperté y decidí que yo era culpable de todo lo que me había pasado en la vida y dejé a un lado el victimismo.

Para mí ha sido muy bonito pensar que, por primera vez en mi vida musical, he tenido la opción de definirme con mis propios términos y de decidir a qué quería sonar y cómo quería trabajar. No es que me arrepienta de nada de lo que he hecho antes, pero con To Life ha sido la primera vez que me he puesto ante un folio totalmente en blanco.

¿Y cómo ha sido la acogida del disco de Electric Nana?

Muy buena. Realmente yo no me esperaba una acogida tan buena. A nivel de público fenomenal y nivel de crítica ha habido desde quien está encantado hasta a quien le resulta indiferente, pero no ha habido ninguna crítica mala, y no creo que sea porque el disco sea superbueno, sino independientemente de que les guste o no lo que hacemos, entienden que hay mucho cariño detrás y es difícil criticar algo que está lleno de cariño y sencillez.

¿Ha colmado las expectativas que tenías puestas en él?

En realidad yo no tenía ninguna expectativa personal sobre cómo iba a funcionar el disco. Únicamente quería expresar cómo me sentía en aquel momento y quería que sonara muy bien, pero no lo hice pensando en quién podría escucharlo.

Sí que es cierto que tenía una obligación con los fans que habían participado en el crowdfunding de que el disco colmara sus expectativas, pero con eso, con que les gustara a ellos, que habían confiando en mí y me habían apoyado, yo ya era muy feliz.

electric nana eurovision

 

¿Qué tal fue tu gira?

Mi gira ha tenido momentos más álgidos, otros más bajos, pero en general ha sido maravillosa. Hubiera más o menos gente, la sensación ha sido que todos pertenecíamos al lugar en el que estábamos. En todos los conciertos el público superentregado.

Yo soy introvertida, me cuesta abrirme a la gente y los fans son como un regalo, pues son como un grupo de amigos enormes que ya tienes. Actuar frente a ellos, conocerles, es una sensación mágica; es como si hubieras quedado con los colegas a tocar, tomar una cerveza y luego bailar un rato. El hecho de intentar merecer todo el cariño que me tienen es algo por lo que merece la pena luchar.

Con tu gira, además de público has ido haciendo banda, que es algo que antes no tenías. 

Ese era un tema que me preocupaba, porque yo siempre había querido tener un sonido de banda de rock de toda la vida. Cuando se crea una banda es muy importante, no solo que los músicos toquen bien, sino que haya buen rollo con ellos y en eso he tenido mucha suerte, porque aunque han ido llegando de uno en uno, todos han encajado fenomenal.

Estoy muy contenta, porque tengo la sensación de que confío en ellos al cien por cien y que si pasa algo en el escenario, todo va a salir adelante. Más allá de ser un conjunto de buenos músicos, ha surgido entre nosotros la química de banda y ahora somos un equipo con el que me siento muy cómoda.

Y de ser un proyecto pequeñito y hacer tu gira, de pronto te ves teloneando a Alejandro Sanz…

Eso fue algo brutal. Ya no solo el hecho de conocer a Alejandro Sanz, es una sensación tremenda, pero ver cómo se monta un concierto para 40.000 personas, cómo palpitaba el equipo… Alejandro es un crack, que trata todo al detalle y era todo exquisito. Es espectacular poder formar parte de algo tan elegante y tan bien hecho.

Además, el fan de Alejandro es muy cariñoso y me trató fenomenal. Yo era consciente de que no me venían ver a mí, pero me encanta ser telonera, porque conoces a mucha gente, aprendes mucho del artista al que teloneas, de su público y supone un reto para ti.

Y de repente te ves envuelta en la vorágine de Eurovisión.

Sí, jajá, eso fue una pequeña locura. Yo siempre he sido fan de Eurovisión y este año decidimos apuntarnos, con el plazo casi cerrado. Presentamos tres canciones de las que eligieron una, la produjimos, pasó todos los filtros y ahí estábamos, la verdad un poco alucinados.

Te guste más o menos, Eurovision es música y nos apuntamos con esa idea, de que ahí cabe cualquier tipo de música. Nosotros más allá de una canción indie-pop, planteamos un concepto: el del de músico de rock de toda la vida, con su banda, que quiere compartir su música en directo. Creo que eso no se llegó a entender muy bien y en la gala, por problemas técnicos, ni siquiera se pudo ver, pero hemos hecho lo que hemos podido y nos hemos quedado muy contentos con el feedback de la gente y con cómo nos han tratado.

electric nana madrid

 

¿Cómo se vive eso desde el punto de vista de un fan de Eurovisión como eres tú?

Es muy intenso. Yo lo disfruté mucho y me volqué en ofrecerles a los fans lo que yo siempre he querido ver en las preselecciones. De todos modos yo soy una fan por la música, no por todo lo demás (focos, fotos, los famosos, el cotilleo) y yo quise volcar mi candidatura en eso, en la música, presentando una canción potente, que no sonara ñoña. Era una propuesta muy arriesgada y sabía que muchos no la iban a entender. Y además, este año, voy a volver a ver la gala de Eurovisión con las mismas ganas que siempre y a disfrutarlo a tope… (risas).

Y el remate de este 2015 ha sido la nominación de Electric Nana a los premios IMPALA al mejor disco europeo independiente del año. 

Imagínate, que la organización de todas las discográficas indies de Europa haya nominado los 19 mejores discos indies del año y que entre ellos esté el mío, con posibilidades de ser el mejor, es una validación artística brutal, que yo no soñaba que me llegara nunca y menos aún, con mi primer trabajo. Además, me llegó la noticia la mañana que actuaba en la gala de Eurovisión, así que me fui a la gala relajadísima y sin ninguna presión.

Yo estoy muy emocionada porque hayan considerado que To Life está entre los mejores del año y, además, ya solo estar compitiendo con José González, que es uno de mis artistas favoritos, es algo increíble.

¿Qué planes tienes para este 2016?

Grabar mi segundo disco, en algún momento, seguramente a finales de año. Además, seguiremos con mi gira (podéis ver las fechas de los conciertos en mi web).

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Luis Ángel Ramos Cuesta
Luis Ángel Ramos Cuesta
Oteo el horizonte desde Unagi Magazine y os cuento lo que veo. ¡Ah! y además soy el irresponsable responsable de dirigir este proyecto ;-)

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