Septiembre es un mes de cambios. Terminó el verano, los días son más cortos, los calores disminuyen y los vientos del otoño comienzan a soplar. Terminó el verano, acabaron las vacaciones y comienza el último cuatrimestre el año. Los trigos veraniegos dejan paso a las uvas otoñales, la alegría de los días eternos bajo el sol deja paso a la nostalgia ante el frío y la oscuridad que lenta, pero inexorablemente, se acercan —”Winter is coming” que diría George R. R. Martin—.

Sí, sin duda, septiembre es un mes de cambios, y quizás por ello, es uno de los meses que ha dado origen a más canciones —curiosamente el otro es abril, también un mes de cambios estacionales—. Por ello, y como tema para la lista mensual de mis canciones favoritas, he elegido precisamente este tema: septiembre.

earth wind fire september

Earth, Wind & Fire

Earth, Wind & Fire – September

¿Quién no ha bailado alguna vez la primera de las canciones de la lista o, al menos, tarareado su inicio: “Do you remember the 21st night of september”?

Esta canción fue compuesta en 1978 por Maurice White, Al McKay y Allee Willis y pronto se convirtió en uno de mayores y más imperecederos éxitos de la banda estadounidense Earth, Wind & Fire. September, representa las señas de identidad del grupo de Chicago: una sabia mezcla de pop, funk y soul, el sonido dinámico de su sección de vientos, las interacciones constantes entre la voz de Maurice White y el falsete de Philip Bailey y, sobre todo, la energía de la banda en sus directos.

Como curiosidad, os cuento que esta canción alcanzó el éxito en España gracias a que fue elegida como melodía de inicio en las retransmisiones de la Vuelta Ciclista a España en 1979 —y en aquella época, más que ahora, eso era sinónimo de número 1 en todas las listas nacionales—.

Let’s dance!!

Neil Diamond – September morn

La segunda canción de la lista es un baladón de uno de los grandes de la música norteamericana en el siglo XX, el neoryorquino Neil Diamond. Una canción tan triste como maravillosa, que Diamond escribió a medias con el cantautor francés Gilbert Becaud en 1979 —de hecho, Becaud hizo la adaptación al francés de la canción, con el título C’est en septembre—.

September morn narra la historia del reencuentro entre dos antiguos amantes y de cómo los amaneceres de septiembre siempre habían evocado aquellos tiempos pasados en que estaban juntos.

Frank Sinatra – September song

September Song es una de esas canciones que, al igual que Summertime, de la que os hablaba en mi lista del mes pasado, se ha convertido en un estándar de la música norteamericana, casi en un himno, venerado por músicos y oyentes y siendo versionada por casi todos los grandes de la música.

La canción fue escrita, en 1938, por el compositor alemán Kurt Weill, con letra de Maxwell Anderson, para el musical de Broadway Knickerbocker Holiday.

Estamos en este caso, ante una canción de amor, basada en la metáfora que compara un año en la vida de una persona con el periodo que va desde su nacimiento hasta su muerte. Pues bien, en este caso, estamos ante un hombre “madurito” —cuya edad podría estar en lo que viene a ser septiembre— que pretende seducir a una mujer más joven, haciéndole ver que los juegos de cortejo de los jóvenes no son más que una pérdida de tiempo, de un tiempo que el no tiene y que es mejor dejar de andarse por las ramas —One hasn’t got time for the waiting game— y disfrutar del poco tiempo que van a pasar juntos —September, November /And these few precious days I’ll spend with you—.

Como os he comentado, muchos de los intérpretes más grandes de la música se han visto seducidos por esta historia y por las melodías de Weill y han hecho sus versiones de la canción dándole su toque personal, desde la primera, con la voz de la esposa de Weill —la actriz y cantante Lotte Lenya—, pasando por la instrumental del genial guitarrista Django Reinhardt, la versión swing de Willie Nelson, la de Ute Lemper, la de  Ella Fitzgerald, la Lou Reed…

De todas ellas yo me quedo con esta versión que hizo en 1965 el gran Frank Sinatra. Simplemente cerrad los ojos y dejaos acariciar por la prodigiosa voz de Don Francis Albert Sinatra.

Green Day – Wake Me Up When September Ends

Algunos desean que septiembre dure eternamente y otros eliminarían este mes del calendario. Entre estos últimos están la banda estadounidense de punk-rock Green Day. En 2005 los californianos publicaron su séptimo álbum, American Idiot en la que incluyeron esta preciosa canción.

Wake Me Up When September Ends es, seguramente, una de las canciones más personales de Green Day. Según ha contado su líder, Billie Joe Armstrong, este tema habla sobre sus sentimientos tras la muerte de su padre cuando él tenía 10 años, precisamente en un mes de septiembre.  Billie Joe escapó del funeral, salió corriendo hacia su casa y se encerró en su habitación. Cuando su madre le pidió que saliera de allí, él solo dijo “wake me up when september ends“, porque esperaba que la muerte de su padre solo fuera un sueño y que, al despertar, nada hubiera sucedido en realidad.

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En muchos de los conciertos de Green Day, dedican esta canción a Johnny Ramone, pues aunque no fuera escrita para él, dio la casualidad de que Johnny, uno de los ídolos de Billie Joe, también murió en el mes de septiembre de 2004. Con ello, su significado se amplió y no solo se refiere a los sentimientos por la pérdida de un padre, sino también por la pérdida de figuras paternas y modelos de conducta.

Mecano – El 7 de septiembre

En 1991, el grupo español Mecano estaba en la cima de su éxito y publicó su disco Aidalai. El tema que se eligió como primer single para promocionar ese LP fue, precisamente, este El 7 de septiembre, una canción compuesta por Nacho Cano, que habla sobre como a veces las rupturas no son el final de una relación, sino que, a menudo queda un poso de buenos momentos compartidos  y un sentimiento de nostalgia, que puede perdurar en el tiempo.

Esta canción, al igual que otro de los grandes éxitos de Mecano —La fuerza del destino— está dedicada a la escritora Coloma Fernández Armero, que fue pareja de Cano durante varios años. Ambas relatan distintos momentos de la relación: si La fuerza del destino nos habla del inicio de la misma, El 7 de septiembre nos habla de una relación que ya ha terminado, aunque el sentimiento de nostalgia siempre quedará ahí —Y aunque la historia se acabó / hay algo vivo en este amor / que aunque empeñados en soplar / hay llamas que ni con el mar— y, por eso, todos los 7 de septiembre, la pareja se vuelve a reunir, para celebrar el aniversario de lo que pudo ser y no fue.